- Dejar en remojo en agua fría 2 o 3 horas. Antes de escurrir eliminar las cáscaras que floten.
- Cocerlos a fuego muy lento y tapados para que no se revienten.
- Los cereales más duros se pueden cocer en olla a presión para reducir el tiempo de cocción o dejar en remojo toda una noche.
- Se pueden saltear con aceite antes de añadir el agua para reforzar el gusto.
- Las cantidades de agua y tiempo de cocción son aproximados, dependiendo del tipo de cereal, sistema de cocción, anchura del recipiente, intensidad del fuego, etc.
- En cualquier caso, siempre se puede añadir más líquido hirviendo durante su cocción.
- En los guisos y estofados es aconsejable añadir el líquido de cocción en 2 o 3 veces, y no todo de una vez.
En las recetas se indica con qué otros cereales se puede elaborar.
Sólo habrá que variar el tiempo de cocción y la cantidad de líquido en función del cereal utilizado.
Tabla de composición de los cereales:
En la siguiente tabla se muestran los cereales y granos trabajados,
composición y cantidades del cereal, en crudo y cocido, equivalentes a
raciones de hidratos de carbono (R HC).
Los cereales (de Ceres, diosa romana de la agricultura) son plantas de la familia de las gramíneas, cuyos miembros producen semillas comestibles
y nutritivas, también llamadas granos.
El amaranto, el trigo sarraceno y la quinoa no son miembros de esta
misma familia, es decir, no son auténticos cereales, pero sus semillas se
asemejan a los granos de cereales y se utilizan de forma similar.
Para facilitar y unifi car las medidas habituales, la tabla siguiente muestra
la cantidad de cereal en crudo que aporta una ración:



