Consecuencias de la hiperglucemia

Contenido del artículo

          • ¿Qué es la hiperglucemia?
          • Mecanismos de glucotoxicidad
          • Daños causados por la hiperglucemia
          • Hiperglucemia, un problema desde el principio
          • Conclusión

Te he hablado en incontables ocasiones de lo perjudicial que es para tu salud la aparición de hiperglucemias (o hiperglicemias, es lo mismo), además de animarte a corregirlas mediante actividad física y sobre todo mediante un mayor control de la ingesta.

Ha llegado el momento de explicarte cuáles son estos efectos perjudiciales. Porque a mí no me gustan que me prohíban o incluso aconsejen sin explicaciones. Mi voluntad requiere argumentos para imponerse. Y supongo que la tuya también. Vamos allá.

¿Qué es la hiperglucemia?

Primero algo de contexto. Cuando hablo de hiperglicemia me refiero a niveles demasiado altos de glucosa en sangre. Esto es, niveles superiores a 100 mg/dL cuando estamos en ayunas (a partir de 126 mg/dL se considera diabetes), y niveles en sangre superiores a 180 mg/dL después de comer.

En personas sanas, nuestro sistema hormonal, con la insulina como protagonista, se activa tras la ingesta y mantiene bajo control los niveles de glucosa en sangre. No obstante, ante malas elecciones alimentarias o ante individuos con resistencia a la insulina, estos mecanismos de control pueden no funcionar correctamente.

Los daños producidos por estos niveles alto de glucosa en sangre reciben el nombre de glucotoxicidad. Aunque estos daños son percibidos en todo el cuerpo, las zonas más afectadas suelen ser las células de la retina, del glomérulo renal, neuronas, las neuronas y nervios periféricos y las arterias (hola, enfermedad cardiovascular).

Mecanismos de glucotoxicidad

Las hiperglicemias provocan daños en las células del organismo por múltiples mecanismos:

  • Producción de radicales libres.
  • Ruta de los polioles.
  • Ruta de la hexosamina.
  • Inducción de productos de glicación avanzada (AGEs).
  • Activación proteína kinasa C (PKC).
  • Inflamación.
  • Resistencia a la insulina.
  • Glucotoxicidad pancreática.

Fuente: Diabetes-induced hyperglycemia impairs male reproductive function: a systematic review

Estos mecanismos no actúan de forma aislada, sino que se retroalimentan para provocar los daños que veremos a continuación.

Daños causados por la hiperglucemia

Los daños son causados a múltiples niveles:

  • Daño en las células β del páncreas.
  • Estrés oxidativo.
  • Peroxidación lipídica y oxidación de proteínas.
  • Modificación del ADN.
  • Resistencia a la insulina.
  • Disfunción endotelial.
  • Daños sobre el hígado, el riñón, el ojo y neuronales.
  • Efectos sobre la tiroides.
  • Disminución de la fertilidad.
  • Favorece el desarrollo de cáncer.
  • Aumento del riesgo de infecciones y disminución de la capacidad de cura.
  • Osteoartritis

Veámoslos uno por uno. La causa serán en mayor o menor medida los mecanismos propuestos más arriba, que no voy a entrar a explicar porque creo que añadiría una dificultad innecesaria al artículo. Si tienes interés házmelo saber y los describiré en otro artículo.

Daño en las células β del páncreas

El exceso crónica de glucosa provoca daños irreversibles en las células β del páncreas, que recordemos son las células encargadas de producir y liberar la hormona insulina. Así, a medida que estas células resulten dañadas cada vez se liberará menos insulina, con lo que la hiperglicemia se agravará, comenzando así un círculo vicioso.

Estrés oxidativo

Se debe a un desbalance entre el número de partículas prooxidantes generadas y nuestro capacidad antioxidante, a la que contribuyen tanto nuestra capacidad interna como los antioxidantes incorporados por la dieta.

Este exceso de partículas prooxidantes, también llamadas radicales libres, generan daño en todas las células del cuerpo, incluido el ADN, pero sobre todo en nuestras mitocondrias.

Las mitocondrias son nuestras fábricas de producción de energía, nuestras centrales nucleares internas. Están dentro de las células de nuestro cuerpo y sin ellas no podríamos vivir. Son tan tan tan importantes que en un futuro les dedicaré un artículo solo para ellas.

De momento, quédate con el dato que su función se ve impedida por la hiperglucemia y sus consecuencias, con lo que nuestra producción de energía será ineficiente y defectuosa.

Además, el estrés oxidativo crónico daña las rutas por las que producimos nuestros propios antioxidantes, como la Cu-Zn superóxido dismutasa, por lo que disminuye nuestra propia capacidad de neutralizar estos radicales libres, retroalimentando el problema.

Peroxidación lipídica y oxidación de proteínas

Se debe de nuevo al exceso de radicales libres, cuya principal diana son los ácidos grasos poliinsaturados. La peroxidación de estos ácidos grasos es uno de los primeros eventos relacionados con la aterosclerosis.

Modificación del ADN

Se ha observado un aumento en los marcadores de daño del ADN. Además, también se ha registrado una disminución de los mecanismos reparadores de este daño. Esto puede llevar a errores en la producción de elementos necesarios para el normal funcionamiento del cuerpo, como la represión de ciertos genes beneficiosos o la manifestación de genes perjudiciales, e incluso al desarrollo de tumores o cáncer.

Las hiperglicemias en madres gestantes pueden inducir hiperglicemias en sus bebés. Lo que puede causar cambios en el ADN de los fetos. Por ello es necesario un buen control glucémico durante el embarazo.

Resistencia a la insulina

Con el objetivo de mantener estables los niveles de glucosa dentro de las células y evitar un exceso de almacenaje (almacén que está ya mucho más repleto de lo normal), las células desencadenan la famosa resistencia a la insulina. El receptor de la insulina no interactúa de forma correcta con la hormona insulina, con lo que el páncreas se ve obligado a liberar más insulina de la normal para que las células capten el exceso de glucosa. Con el tiempo, esto agotará al páncreas y se desarrollará la diabetes tipo 2.

Esta resistencia a la insulina además es causante del desarrollo de dislipemia y contribuye al desarrollo de la hipertensión, ambas condiciones que aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Disfunción endotelial

Debido al aumento de la vasoconstricción y a la inhibición de la vasorelajación. A esto hay que sumar los daños generados sobre la propia pared interna de las arterias (endotelio), y la disminución en la síntesis de óxido nítrico (NO), que actúa como vasodilatador y evita la agregación de plaquetas y la formación de placas de ateroma.

Este es el caldo de cultivo perfecto para la aparición de aterosclerosis y, en consecuencia, el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

Daños sobre el hígado, el riñón, las neuronas y los ojos

Sobre el hígado, los ácidos grasos liberados del tejido adiposo debido a la resistencia a la insulina provocan hígado grasos y daños en las mitocondrias hepáticas (lipotoxicidad), necrosis e inflamación.

Respecto al riñón, se produce el engrosamiento de la membrana basal y una serie de cambios estructurales que desembocan en hipertrofia e hiperfiltración, lo que pone en riesgo nuestra salud.

En cuanto al ojo, se producen una serie de daños y cambios en los capilares de la retina que pueden llegar a provocar cataratas e incluso ceguera en el paciente.

Acerca de las neuronas, sus niveles de glucosa pueden llegar a aumentar hasta 4 veces debido a la dichosa hiperglucemia, lo que de forma crónica provoca daño neuronal (neurotoxicidad).

La barrera hematoencefálica, que es esa barrera que separa la sangre del cerebro y dicta que puede pasar y qué no, puede resultar dañada debido a la hiperglucemia, favoreciendo así el paso de partículas que no deberían atravesar la barrera.

Los pacientes diabéticos, especialmente aquellos con mal control glucémico, muestran alteraciones en la estructura cerebral y problemas neurocognitivos, como problemas de memoria, de aprendizaje o de enlentecimiento de las respuestas psicomotoras.

Efectos sobre la tiroides

Se ha observado un engrosamiento de la tiroides y una disminución de la forma inactiva T4 precursora de la forma activa T3 la cual también disminuye. Una disminución de estas hormonas puede causar un enlentecimiento de nuestro metabolismo, cansancio, fatiga crónica y desarrollo de sobrepeso y obesidad, entre otras consecuencias.

Disminución de la fertilidad

Tanto en hombre como en mujeres, puede provocar una gran variedad de desórdenes sexuales. La impotencia es hasta 5 veces más presentes en diabéticos que en individuos sanos. Además, puede afectar al número de espermatozoides, a su maduración, puede causar daños en el ADN del esperma, problemas de eyaculación, hiperplasia benigna de próstata, etc. En las mujeres puede causar disfunción menstrual. En fin, que mejor no arriesgarse.

Fuente: Diabetes-induced hyperglycemia impairs male reproductive function: a systematic review

Favorece el desarrollo de cáncer

Hay una fuerte asociación entre la diabetes y la incidencia de cáncer. Los altos niveles de glucosa activan señales de proliferación celular, migración, invasión y recurrencia. Es decir, que no solo colaboran con el desarrollo del cáncer, sino también con su metástasis y agresividad.

Algunos tipos de cáncer, como de hígado, páncreas, riñón, endometrial o colorrectal son más comunes en diabéticos (te sonarán la mayoría de los órganos afectados porque te he hablado más arriba de ellos y de su mayor grado de afectación).

De hecho, se ha observado que algunos fármacos antidiabéticos han ayudado contra ciertos tipos de cáncer.

Aumento del riesgo de infecciones y disminución de la capacidad de cura

Los diabéticos son más susceptibles de sufrir infecciones, ya que los componentes del sistema inmune pueden verse afectados por la hiperglucemia. Por ejemplo, los neutrófilos son defectuosos bajo un ambiente hiperglucémico.

Además, en relación con la disfunción endotelial vista más arriba, una menor vasodilatación en la zona causa una disminución del riego sanguíneo durante la inflamación, retrasando así los procesos de reparación y curación.

La reducción de la oxigenación, nutrición y curación de úlceras puede desembocar en una de las consecuencias más conocidas: el desarrollo de pie diabético, que puede llegar a aparecer en 1 de cada 4 diabéticos.

Osteoartritis

Los mecanismos que acompañan a la hiperglucemia pueden provocar daños en el tejido articular, degradación del cartílago, dolor, hinchazón e inflamación del líquido sinovial, especialmente en presencia de sobrepeso u obesidad.

Hiperglucemia, un problema desde el principio

Aunque se ha observado que tan solo 1h en hiperglicemia es suficiente para causar alteraciones en las mitocondrias y aumentar la generación de radicales libres, aumentar la tensión arterial, la hiperfiltración glomerular y la disfunción endotelial, entre otros, una hiperglucemia puntual no va a suponer un problema a largo plazo. Las alteraciones causadas se pueden solucionar con facilidad.

No obstante, se ha demostrado que los daños y complicaciones producidas por una temporada de hiperglicemias continuas pueden llegar a mantenerse y empeorar en el tiempo, pese a mejorar el control glucémico. Este fenómeno es conocido como memoria metabólica y se especula que puede ser debido a los cambios estructurales y epigenéticos causados.

Conclusión

Como ves, las hiperglicemias no es algo que deba ser tomado a broma. Tienen consecuencias a corto, medio y largo plazo, por eso debemos ponerle remedio desde el principio, ya que como habrás leído, sus consecuencias pueden perdurar después de haber mejorado nuestro control glucémico.

Es por eso por lo que la práctica de inyectar menos insulina de la necesaria para perder peso es tan peligrosa y contraproducente a largo plazo.

Si necesitas ayuda para controlar las glucemias, no dudes en acudir a un profesional. Si lo necesitas, te ayudo.

 

Referencias:

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