Síntomas de la diabetes

El título es claro, no deja lugar a dudas sobre lo que se va a hablar a lo largo de esta entrada. Los distintos síntomas que pueden acompañar a la diabetes y que pueden darte la voz de alarma. Pero como ya sabemos, hay distintos tipos de diabetes, por lo que voy a diferenciar según el tipo de diabetes que te puede estar afectando.

Tipos de diabetes

Sin pararme demasiado, que para eso está esta otra entrada, los 3 tipos de diabetes más comunes son la diabetes tipo 1, la diabetes tipo 2 y la diabetes gestacional.

La diabetes tipo 1 es de origen autoinmune. Nuestro propio sistema inmune atacará a las células del páncreas que se encargan de “fabricar” y liberar la hormona insulina, con lo que estas células llamadas células-β morirán y dejaremos de tener insulina. Este proceso es además bastante rápido, cosa de pocas semanas.

Por otro lado, tenemos la diabetes tipo 2. En esta variedad de diabetes aparece primero la archiconocida resistencia a la insulina, cuya causa explico en esta otra entrada. Como ya sabrás, la insulina se encarga de introducir en las células del cuerpo la glucosa que hemos ingerido tras cada comida. Por tanto, cuando hay resistencia a la insulina, las células se resisten a captar más “alimento”.

Para superar esta resistencia, el organismo ordena al páncreas que aumente la producción de insulina. El páncreas, trabajador incansable y eficiente, cumple con la orden. Sintetiza y libera más insulina que supera esta insulinorresistencia, provocando la entrada de glucosa en las células y disminuyendo los niveles de glucosa en sangre.

El problema es que este exceso de trabajo de forma sostenida en el tiempo termina por agotarlo. Las células del páncreas van muriendo poco a poco, y el paciente diabético tipo 2 termina necesitando insulina exógena.

Ahora pasemos a la diabetes gestacional. Esta aparece normalmente en el último trimestre de embarazo en algunas embarazadas. Se debe a la elevación en los niveles de ciertas hormonas liberadas en la placenta y que provocan resistencia a la insulina en la madre con la finalidad de que le lleguen más nutrientes al bebé.

Este tipo de diabetes suele ser autolimitado, con lo que remite en las semanas siguientes al parto. No obstante, si se ha observado que las mujeres que padecen de diabetes gestacional tienen más probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro, por lo que debemos tener precaución y no descuidarnos.

Y ahora sí, vayamos con los síntomas. 

¿Qué síntomas tienen los diabéticos tipo 1?

La lista es larga, pero no te preocupes, que te los voy a explicar uno a uno.

  • Aumento de la sed y de orinar
  • Cansancio continuo
  • Visión borrosa
  • Pérdida de peso repentina y/o inintencionada
  • Aumento del apetito
  • Herida o úlceras de curación lenta
  • Infecciones urinarias frecuentes
  • Encías rojas e inflamadas y llagas
  • Hormigueo o entumecimiento en las manos o en los pies

Aumento de la sed y de orinar

Para intentar compensar los niveles altos de glucosa en sangre que se producen como consecuencia de no tener suficiente insulina, el organismo intenta eliminar este excedente por la orina.

Los riñones se ven obligados a trabajar de más para eliminar la glucosa con cada micción. De ahí que necesitemos más agua (sed) por las continuas micciones destinadas a reducir los niveles de glucosa en sangre.

Cansancio continuo

Puede deberse a dos factores: el primero, la falta energética de las células al no entrar la glucosa dentro de ellas (de nuevo por la falta de insulina). El segundo, por la deshidratación generada por el síntoma anterior.

Visión borrosa

Los altos niveles de glucosa en sangre provocan un entorno hipertónico, y fuerza la salida de agua desde los tejidos para compensar (debido a la diferencia de presión osmótica. Esto es física, no te preocupes, lo importante es la consecuencia). Uno de los tejidos más sensibles a esta salida del agua es el cristalino del ojo, lo que afecta a la capacidad del ojo para enfocar y puede causar esta visión borrosa.

Pérdida de peso repentina y/o inintencionada

La pérdida de glucosa por la orina que hemos visto previamente es la causante de esto. Esa glucosa es la respuesta a los alimentos que ingerimos. Si en lugar de cumplir su función, que es alimentar a las células, la expulsamos por la orina, provocará que perdamos calorías con cada vez que vamos al baño. Esto causa un adelgazamiento bastante rápido y acusado.

Aumento del apetito

Como ya he dicho, la falta de insulina hace que la glucosa no entre a las células para que sean alimentadas, lo que se traduce en hambre de forma continua ya que muchas de nuestras células estarán “hambrientas”.

Herida o úlceras de curación lenta

Este ambiente hipertónico que os he señalada antes, junto a la deshidratación, también son causa de esto, ya que puede disminuir el flujo sanguíneo en algunos tejidos, especialmente aquellos más alejados como manos y pies.

Este bajo flujo sanguíneo provocará que las heridas curen de una forma manifiestamente más lenta.

Infecciones urinarias frecuentes

La expulsión de glucosa con la orina es la causa de estas infecciones comunes, tanto por hongos (cándida) como bacterianas. La glucosa es alimento para estos microorganismos y facilitará su proliferación en la vejiga normalmente, aunque también en la vagina.

Encías rojas e inflamadas y llagas

El sistema inmune de los pacientes diabéticos se ve afectado por la enfermedad y una de las zonas donde más sensible es y más expuestas a patógenos es la boca. Por tanto, habrá más facilidad para la inflamación de las encías (encías sangrantes) o para la aparición de llagas.

Hormigueo o entumecimiento en las manos o en los pies

De nuevo, como hemos visto anteriormente, puede haber una disminución de flujo sanguíneo en miembros más alejados, como es el caso de manos y pies. Esto puede provocar hormigueo o pérdida de sensibilidad.

La diabetes tipo 1 no es ninguna broma, así que si notas alguno de estos síntomas (siendo los más comunes y significativos la sed y ganas de orinar continua y la pérdida de peso repentina) acude a tu médico de forma urgente. Recuerda que cuanto más rápida se diagnostica la enfermedad mejor es el pronóstico.

¿Qué síntomas tienen los diabéticos tipo 2?

Por suerte o por desgracia, el desarrollo de la diabetes tipo 2 es un proceso muy lento y a la mayoría de las personas no les suele dar síntomas. Normalmente se detecta con los análisis de sangre rutinarios, en los que se observa los valores de glucosa en ayunas cada vez más elevados o altos valores de hemoglobina glicada. Primero entrará en valores de prediabetes: glucosa en ayunas >110 mg/dl o hemoglobina glicada superior a 5.7%.

Para considerarse un paciente como diabético, su glucosa en ayunas debe superar los 126 mg/dl (al superar este valor se tienen en cuenta otros parámetros y se deben hacer ciertos test que os expuse en esta entrada) y/o su hemoglobina glicada presentar un valor superior a 6.5%.

En el caso de que aparecieran síntomas, serán similares a los expuestos previamente para la diabetes tipo 1, pero de forma mucho más leve y menos repentina.

¿Cuáles son los síntomas de la diabetes gestacional?

En la mayoría de las mujeres la diabetes gestacional no produce síntomas. En algunos casos, puede aparecer la sensación de sed o micciones continuas.

No obstante, que no produzca síntomas no es tema baladí, puesto que puede implicar complicaciones que pongan en peligro la salud del bebé, tanto en el momento del parto como a largo plazo.

Los criterios diagnósticos los puedes leer en esta otra entrada. No obstante, debes estar vigilante y realizarte las pruebas incluso sin síntomas, sobre todo en el último trimestre de embarazo. Por eso, si presentas alguno de los siguiente factores de riesgo, no lo dudes y no pongas en peligro tu salud ni la de tu hijo, hazte las pruebas diagnósticas.

Los factores de riesgo más comunes para el desarrollo de diabetes gestacional son:

  • Obesidad/sobrepeso.
  • Sedentarismo o bajo nivel de actividad física.
  • Diabetes en un familiar directo.
  • Diabetes gestacional previa.
  • Haber tenido ya un niño con un peso superior a 4 kg.
  • Síndrome de ovario poliquístico.
  • Hipertensión (>140/90 mmHg).
  • Dislipemia (colesterol HDL <35mg/dL o triglicéridos >250 mg/dL).

Para finalizar la entrada, quiero tranquilizarte. Como ya os he explicado en esta otra, sea cual sea tu tipo de diabetes se puede tratar para tenerla bajo control y disminuir el riesgo de complicaciones, tanto para ti como para tu bebé. En el caso de la diabetes gestacional y la diabetes tipo 2, puedes incluso revertirlas.

Así que, no lo pienses más e interviene en tu salud. Tú deber ser el partícipe de tu cambio. Si quieres saber cómo, te ayudo.

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