Todo lo que necesitas saber sobre la diabetes gestacional

Todo lo que necesitas saber sobre la diabetes gestacional: qué es, cuáles son las causas y consecuencias, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de la enfermedad.

En este artículo del blog voy a hablar sobre todo aquello que necesitas conocer acerca de la diabetes gestacional. En próximos artículos podremos concretar sobre unos u otros aspectos, pero en este me propongo darte una visión general para que puedas entender la enfermedad.

 

¿Qué es la diabetes gestacional?

Se conoce como diabetes gestacional la presencia en la madre gestante de altos niveles de glucosa en sangre durante el segundo o el tercer trimestre del embarazo, sin un diagnóstico previo de diabetes. En el caso de diagnosticarse diabetes en el primer trimestre se trataría de diabetes tipo 2.

Estos niveles anormalmente elevados de glucosa deberían volver a niveles normales pocos días después del parto. Si esto no sucede, podría darse el caso de que realmente se trataba de una diabetes tipo 2 o incluso una diabetes tipo 1 no diagnosticadas previamente.

La diabetes gestacional es el trastorno metabólico más común en la mujer embarazada. Normalmente afecta a entre un 3 y un 8% de las embarazadas, pero en algunas zonas del mundo puede llegar hasta casi un 30%.

Por si estas cifras te parecieran bajas, se está observando que la diabetes gestacional aparece cada vez en más embarazos, es decir, la incidencia de la enfermedad es cada vez mayor. ¿A qué se debe esto? Lo veremos en el siguiente apartado.

 

Causas de la diabetes gestacional

A lo largo del embarazo, la sensibilidad a la hormona insulina se reduce poco a poco hasta casi un 60%. Esto es completamente normal y sucede en todos los embarazos. La causa son una serie de hormonas liberadas por la placenta (como la hormona del crecimiento placentaria, la progesterona o el lactógeno placentario) que provocan resistencia a la insulina a propósito, con el fin de que lleguen una mayor cantidad de nutrientes al bebé en formación.

La gran mayoría de mujeres no desarrollan diabetes gestacional porque responden a esta resistencia a la insulina con una mayor liberación de insulina (entre 2 y 3 veces más) y un aumento de alrededor del 30% en la producción de glucosa. Es decir, se adapta y responde a los cambios, ajustándose a la nueva situación.

La diabetes gestacional aparece cuando la mujer no puede adaptarse a estas exigencias por parte del bebé. Por eso podemos decir que, en realidad, esta diabetes gestacional lo que hace es desenmascarar un problema previo. La incapacidad de la mujer para ajustarse a esta mayor exigencia solo pone de manifiesto un problema anterior y desconocido en las células β del páncreas (que recordemos son las encargadas de liberar insulina).

En otras palabras, la diabetes gestacional pone de manifiesto la incapacidad de las células β del páncreas para responder adecuadamente a una mayor demanda de insulina. Esta incapacidad puede deberse a que existía un estado previo de resistencia a la insulina (debido a factores que veremos a continuación) o un déficit en la función de las células β para aumentar la producción y/o liberación de insulina.

Llegados a este punto, podríamos preguntarnos porqué unas mujeres desarrollan esta diabetes gestacional y otras no. Pues bien, vamos a ver los factores de riesgo que aumentan las probabilidades de manifestar la enfermedad.

 

Factores de riesgo de diabetes gestacional

Los factores de riesgo son:

  • Edad avanzada
  • Sobrepeso u obesidad
  • Historial familiar de diabetes tipo 2
  • Historial previo de diabetes gestacional
  • Factores genéticos
  • Tabaquismo
  • Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
  • Depresión previa al embarazo
  • Malos hábitos de salud
  • Sedentarismo

 

Estos hábitos pueden afectar al embarazo incluso si le ponemos remedio al inicio o incluso antes de la fecundación. Por eso, lo ideal es corregirlos meses antes de que la mujer queda embarazada. Obviamente un factor como la edad no es modificable, pero sí lo son el sedentarismo, el sobrepeso o el tabaquismo.

De hecho, el factor que, de lejos, más se relaciona con la diabetes gestacional es el sobrepeso (y la obesidad). Se estima que aproximadamente la mitad de las diabetes gestacionales se deben a este factor. Es decir, casi la mitad de las diabetes gestacionales se evitarían si la mujer embarazada tuviera una masa grasa en un rango saludable.

La presencia de sobrepeso u obesidad suponen la aparición de resistencia a la insulina (de la que hablé en esta entrada), y que como hemos visto anteriormente puede ser la causa de que el páncreas no responda correctamente a las mayores demandas por parte del bebé.

Ahora que sabemos las causas de la aparición de diabetes gestacional y los factores de riesgo que facilitan su aparición vayamos a lo importante: las consecuencias.

 

Consecuencias de la diabetes gestacional

La diabetes gestacional no significa solo niveles altos de glucosa en sangre. Significa una serie de consecuencias perjudiciales para la salud que pueden afectar a la madre, pero sobre todo al bebé en formación.

Las consecuencias para la madre pueden ser: hipertensión gestacional, pre-eclampasia, polihidramnio, parto por cesárea y distocia de hombros. Además, el riesgo de posterior desarrollo de diabetes tipo 2 es de 7 veces mayor que en mujeres con niveles normales de glucosa, especialmente si no hay pérdida de peso tras el parto.

Se ha observado un mayor riesgo en estas mujeres de desarrollar síndrome metabólico y enfermedades cardiovasculares, renales, hepáticas y oculares.

Las consecuencias para el bebé son mayores: macrosomía (elevado peso al nacer), nacimiento prematuro, defectos en la formación del bebé, distocia de hombros, hipoglucemia neonatal y distrés respiratorio. A largo plazo, presentan un mayor riesgo de sobrepeso u obesidad, síndrome metabólico y desarrollo de diabetes.

De hecho, en un estudio danés en hijos de 18 a 27 años de madres con diabetes gestacional, el 21% presentaba prediabetes o diabetes (un aumento de 8 veces respecto a población general). El riesgo de sobrepeso era el doble y el de síndrome metabólico era cuatro veces superior.

Además, algunos estudios han relacionado la diabetes gestacional con una mayor riesgo de aparición de desórdenes de hiperactividad y déficit de atención e incluso de desorden del espectro autista. Y esto es lo que sabemos. Miedo me da lo que aún desconocemos.

 

Tratamiento diabetes gestacional

Si todos estos datos te han dejado preocupado, tengo buenas noticias. Hay motivos para la esperanza. Entre el 70 y el 85% de las diabetes gestacionales se solucionan con un simple cambio de hábitos: una alimentación saludable y una mayor actividad física. Si estás interesado en esto, te cuento más en esta entrada sobre el tema.

Si este cambio de hábitos no fuera suficiente para mejorar los niveles de glucosa, la siguiente medida a tomar es el tratamiento farmacológico. Tenemos dos vías: la más común es la de utilizar insulinas exógenas. Otras opciones son el consumo de metformina o de glibenclamida (una sulfonilurea), dentro de los conocidos como antidiabéticos orales.

Sin embargo, no se saben los efectos a largo plazo de utilizar antidiabéticos orales. Se sabe que estos, al contrario que las insulinas, sí atraviesan la barrera placentaria y por tanto llegan al feto en formación. Además, en un gran número de caso los antidiabéticos orales no son suficientes para controlar los niveles de glucosa, por lo que de nuevo se recurre a la administración de insulina exógena.

Por tanto, en el caso de no poder tener controlados los niveles de glucosa mediante una transición hacia una vida más saludable, mi opinión es que, además de esta transición, te inclines por la vía de la insulina exógena durante el embarazo. No obstante, debe ser un médico el que estudie y analice tu caso, ya que puede depender de cada situación, por lo que mi opinión es simplemente eso: una opinión.

Ahora que ya entendemos qué es la enfermedad, cuáles son las posibles causas, las consecuencias y el tratamiento, pasemos al diagnóstico.

Al contrario que la diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2, cuyo diagnóstico se basa en los mismo límites para los niveles de glucosa, la diabetes gestacional se diagnostica con unos niveles de glucosa más bajos que los anteriores. Vamos a verlo.

 

Diagnóstico diabetes gestacional

No hay un consenso mundial sobre el diagnóstico de la diabetes gestacional. Distintas organizaciones médicas presentan distintos criterios. Además, incluso distintos procedimientos, bien en uno o en dos pasos.

El más extendido es el diagnóstico en un paso. Para realizarlo se cita a la paciente en ayunas, normalmente entre la semana 24 y 28 de gestación, y se la somete a una carga de 75g de glucosa a la vez que se monitorizan sus niveles de glucosa (test OGTT). Debe presentar los siguientes valores:

  • <92 mg/dl para la glucosa en ayunas.
  • <180 mg/dl para la glucosa 1h tras la ingesta.
  • <153mg/dl para la glucosa 2h tras la ingesta.

En el caso de presentar valores superiores, se diagnosticará a la paciente como diabética gestacional.

Para la realización en 2 pasos, la paciente no acude en ayunas, y se le realiza una carga de 50 o 75g de glucosa. Se observan los niveles a la hora, y solo en aquellos casos que ofrecen un resultado positivo se realiza el test OGTT explicado anteriormente.

 

Seguimiento de la diabetes gestacional

Se recomienda a las mujeres con diabetes gestacional que se monitoricen la glucosa antes y después de cada una de las 3 comidas principales del día. Si durante las 2 primeras semanas tras los cambios en los hábitos los niveles de glucosa se reducen considerablemente hasta niveles saludables, se recomienda simplemente vigilar que continúen así con 2 monitorizaciones a la semana.

La American Diabetes Association (ADA) recomienda los siguientes valores para la mujer embarazada con diabetes gestacional:

  • <95 mg/dl para la glucosa en ayunas.
  • <140 mg/dl para la glucosa 1h tras la ingesta.
  • <120 mg/dl para la glucosa 2h tras la ingesta.
  • <6% para la hemoglobina glicada (HbA1c).

 

Después del parto, la mujer podrá detener la medicación si el médico lo cree oportuno. Entre 4 semanas y 6 meses después, la madre debería someterse a un test OGTT para confirmar que la tolerancia a la glucosa ha vuelto a niveles saludables o, al contrario, detectar una posible diabetes tipo 2. Además, deberá estar atenta a los niveles de glucosa en ayunas y de hemoglobina glicada en los posteriores análisis rutinarios, ya que estas pacientes muestran, como ya he dicho, un mayor riesgo de desarrollar diabetes en el futuro.

 

Conclusiones

La diabetes gestacional está cada vez más extendida, debido a la presencia cada vez mayor de malos hábitos que nos conducen al sedentarismo y al sobrepeso (entre otros). Corrigiendo estas conductas y mediante un plan nutricional adecuado, entre el 70 y el 85% de las diabetes gestacionales son solventadas.

Es muy importante disminuir los niveles de glucosa en sangre de estas pacientes, pues las consecuencias tanto para la madre como para el bebé pueden ser muy graves a corto y a largo plazo. Algunas de ellas aún se desconocen.

Por ello, para asegurar tu salud y la de tu bebé, preocúpate por llevar a cabo aquello que esté en tu mano. Toma las riendas de tu salud.

 

Referencias:

MCINTYRE, H. David, et al. Gestational diabetes mellitus. Nature reviews Disease primers, 2019, vol. 5, no 1, p. 1-19.

MACK, Lynn R.; TOMICH, Paul G. Gestational diabetes. Obstetrics and gynecology clinics of North America, 2017, vol. 44, no 2, p. 207-217.

JOHNS, Emma C., et al. Gestational diabetes mellitus: mechanisms, treatment, and complications. Trends in Endocrinology & Metabolism, 2018, vol. 29, no 11, p. 743-75

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